Incurvación peniana

Incurvacion

La incurvación del pene puede ser congénita o aparecer a lo lago de la vida secundaria a la denominada Enfermedad de Peyronie.

El pene está formado por dos cuerpos cavernosos y un cuerpo esponjoso que engloba la uretra. Los cuerpos cavernosos están rodeados de una cubierta elástica que se llama túnica albugínea. Durante la erección los cuerpos cavernosos se rellenan de sangre, aumentando así el tamaño y rigidez del pene.

Incurvación peneana congénita:

Se debe a un desarrollo desproporcionado de la túnica albugínea de los cuervos cavernosos. En la mayoría de los casos la curvatura es ventral (hacia abajo), pero puede ser lateral o raramente dorsal. Se suele manifestar al alcanzar la pubertad, cuando las erecciones se hacen más aparentes. Aunque se trata de un proceso que no es grave, no evoluciona ni produce disfunción eréctil, en algunos casos puede provocar problemas psicológicos. Cuando el grado de incurvación es severo puede dificultar o imposibilitar las relaciones sexuales. El examen físico durante la erección, normalmente aportando autofotografias, permite documentar la incurvación. El tratamiento en los casos severos es quirúrgico, requiriendo una técnica delicada por un urólogo con experiencia.

Enfermedad de Peyronie:

¿Qué es y cómo se produce?

Es una enfermedad inflamatoria de etiología desconocida que produce una placa fibrosa en la túnica albugínea, que cubre los cuerpos cavernosos. La hipótesis más aceptada en cuanto a su origen es que sea de origen traumático o micro traumático. Esto podría ocasionar una respuesta inflamatoria prologada en el tejido conectivo y provocar una placa fibrosa en la túnica albugínea.

¿Qué síntomas ocasiona?

Esta placa fibrosa hace que la túnica albugínea no se expanda en ese punto con la erección y puede provocar una incurvación o deformidad del pene que si es severa puede dificultar o impedir la penetración. Otros síntomas que puede provocar son dolor, sobretodo en fases iniciales y disfunción eréctil A parte del problema físico, está el importante impacto en la salud emocional de los varones que diversos estudios han demostrado puede ocasionar.

Suele aparecer en torno a los 50 años, pero también puede afectar a adultos jóvenes. Se puede asociar a una contractura palmar de las manos llamada Enfermedad de Dupuytren o a una contractura de la fascia de la planta del pie o enfermedad de Ledderhose
La enfermad tiene dos fases, una inicial inflamatoria en la que suele asociar dolor, un nódulo o placa palpable en la superficie de la túnica albugínea y suele iniciarse la incurvación. Le sigue una segunda fase fibrótica en la que se palpa una placa dura, que puede estar calcificada en la que la incurvación o deformidad se estabiliza.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnostico se hace mediante una cuidadosa historia que incluya una exploración física en la que se evalúen nódulos, placas y longitud del pene. Para objetivar el grado de incurvación se usan autofotografías del pene erecto desde distintos ángulos o se induce una erección (farmacológica o con aparato de vacío). A veces se emplean técnicas de imagen, siendo la Ecografía la prueba más rentable para la detección y localización de la placa fibrosa. La Radiografía simple solo sería útil si ya hay calcificaciones y la Resonancia magnética ofrece imágenes de alta precisión pero su alto coste hace que prácticamente no se use nunca para el diagnóstico de esta enfermedad.

¿Cómo y cuando se trata?

Durante la fase inicial se pueden pautar vitaminas o antiinflamatorios via oral aunque los resultados son muy escasos.

Una vez estabilizada la enfermedad cuando el grado de incurvación es severo, el tratamiento suele ser quirúrgico.

Existen muchas técnicas pero se resumen en tres:

  1. Técnicas de acortamiento del pene del lado opuesto a la incurvación (siempre que el grado de incurvación sea < 60º y la longitud del pene lo permita), son las más utilizadas y aunque acortan el pene, son las que menos complicaciones producen.
  2. Incisiones de la placa y colocación de un parche biocompatible (incurvaciones >60º o escasa longitud del pene)
  3. Implante de una prótesis de pene con modelado del pene (pacientes que asocien disfunción eréctil).
    También existe la posibilidad de un tratamiento novedoso que consiste en la inyección intraplaca de Xiapex (colagenasa de clostridium histolyticum), único medicamento recientemente aprobado por la EMA (Agencia Europea de Medicamentos) para el tratamiento de la enfermedad de Peyronie. Está indicado en pacientes con placas palpables y curvatura > de 30º. Se administra mediante inyecciones intraplaca, en varias sesiones espaciadas por varias semanas. A la administración del medicamento se le asocian actividades de remodelado del pene. Este tratamiento no requiere ingreso y se hace con anestesia local. Parece que puede evitar muchas cirugías y en algunos casos en que no pueda evitarla hacer que el procedimiento sea menos agresivo.

El Dr Asier Leibar, de Urología Aplicada ha sido responsable durante muchos años de la unidad de Andrología y Medicina Sexual del Hospital Galdakano de Bilbao adquiriendo gran experiencia en el manejo de este tipo de patología.

 

 

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